En la ciudad de Quimili departamento de Moreno el funcionario Gabriel González amenaza y extorsiona a los trabajadores municipales, este solicita dinero consensuado con el Intendente actual de Quimili Diego Ponti, el gobernador de la provincia de Santiago del Estero Gerardo Zamora no estaría al tanto de lo que acontece y del nombramiento de Gabriel González como Secretario de Obras Públicas. Gabriel González tiene en su haber antecedentes penales por estafas, no debemos dejar a un lado el armado de empresas constructoras que emiten facturas apócrifas que son abonadas con el dinero de los fondos provinciales.

En aquel momento cuando el Ingeniero Parano Jelid se ubicaba en el Ministerio de Producción, el padre de Gabriel González, Seferino González, debio escapar a los montes santiagueños por el pedido de captura emitido por la justicia. En la actualidad Seferino González circula libremente por el territorio, situación judicial no resuelta hasta al momento.
Teniendo en cuenta que el propio Seferino González y Gabriel González secretario de Obras Publicas poseen propiedades, sin cumplir el derecho sucesorio, es por ello que al abuelo de Gabriel González firmo la entrega de las propiedades a favor de Seferino González y Gabriel González avalando este consentimiento la escribana Perla Larrude , a causa de ello las tres hermanas de la familia González son hoy damnificadas no habiendo recibido la herencia conforme a la ley y la abuela se encuentra hoy viviendo en un departamento alquilado.
La esposa de Gabriel González estaría atravesando un cuadro de estrés resolviendo el mismo de vacaciones, con la plata del pueblo.
Hoy la justicia Federal y Provincial avanza en la apertura de los expedientes para cumplir los procesos judiciales conforme a la ley sin ir más lejos el funcionario Gabriel González toma imágenes y filma a los trabajadores en concepto de persecución; en una de sus andanzas atropello a un conductor en moto.
Nuevamente Quimili, Santiago del Estero, es noticia por la persecución a los trabajadores Municipales y la impunidad.

